Honor

Amanecer del 17 de octubre de 1817… cerca de 400 realistas atacan inesperadamente nuestras posiciones en el paso “El Roble”… reina la confusión, hay muchas bajas, pero nos defendemos… nuestro comandante monta su caballo, cruza el rio Itata y desaparece… ¿huye o va en busca de refuerzos?… es irrelevante… soy el que sigue al mando.

Analizo rápidamente la situación y recuerdo los momentos de tranquilidad estudiando en Richmond… una herida en el muslo me saca del estupor… no importa… de mi depende la situación… a gritos reúno a cerca de 200 patriotas y les ordeno proteger la artillería… nos organizamos y me refuerzan los capitanes José Joaquín Prieto y Diego José Benavente, que han tenido la valentía de seguirme, con ellos organizo una defensa… logramos detener el ataque, pero nos superan en número.

 Junto a mí, cae muerto un joven soldado y mi tropa muestra signos de flaqueza… es momento de actuar… tomo el fusil ensangrentado del soldado, calo bayoneta y paso al contrataque gritando… ¡¡O vivir con honor o morir con gloria; el que sea valiente que me siga¡¡… a la cabeza de mis soldados, nuestra decisión y fiereza aterra a los realistas… mi ejemplo motiva y arrastra a mis soldados que persiguen sin piedad al enemigo… los que quedan, huyen del campo de batalla… siento nuevamente dolor en mi muslo, pero se aplaca con los gritos de victoria… un día más y la lucha por la independencia sigue…

Este relato, recoge una de las frases más recordadas del entonces, coronel Bernardo O´Higgins Riquelme. Pese a las numerosas lecciones que se pueden obtener de ella, lo que se pretende resaltar no es la frase en sí, sino que la valentía de ese comandante, que estando herido se lanza al asalto a la cabeza de su tropa, prefiriendo enfrentar la muerte, que deshonrar su naciente país, su unidad, sus ideales y su código de conducta personal. Es decir, lo que la Ordenanza General del Ejército de Chile ha definido como la virtud que sintetiza todos los valores cívicos y militares que mueven a una persona a actuar siempre con la verdad, dignidad, sinceridad, rectitud, honestidad y en coherencia con los principios que dan sustento a sus actos. El Honor.

Como virtud sintetizadora, son muchos los ejemplos en distintas culturas que le asignan al Honor un valor primordial. En el caso del Ejército y particularmente para el cadete de la Escuela Militar el código de honor establece: “Un cadete cifra su honor en ser una persona de confianza”. Lamentablemente, cada vez son más comunes los casos de lideres que dejan de ser personas de confianza y que defraudan de una u otra forma, el código de conducta que los hace personas de honor, desprestigiando toda su trayectoria. Como expresó el dramaturgo Irlandés George Bernard Shaw “Lo más trágico del mundo es un hombre de genio que no es un hombre de honor”.

En este sentido, es muy fácil caer en las tentaciones de la vida contemporánea, y es muy fácil caer en la deshonra cuando un jefe, más antiguo o líder cae en el descrédito. Es por ello, que cobra importancia la máxima “la falta del más antiguo no justifica la del menos antiguo”, con lo que vale preguntarse ¿Cómo se puede redefinir el honor de forma más simple en nuestros tiempos?

Una definición interesante es la del Almirante (EEUU) William McRaven[1] ”Hacer lo correcto por las razones correctas” y que resulta más interesante al intentar aplicarla descomponiéndola en sus dos partes:

  1. Hacer lo correcto: Al enfrentar una decisión pregúntate ¿qué es lo correcto o lo incorrecto según las virtudes militares? Intenta distinguir lo bueno de lo malo a la luz de tus valores y código de conducta personal, de las virtudes militares y los principios de transparencia y probidad antes de tomar la decisión. Todo ser humano es capaz de hacerlo y si estás leyendo este post, es muestra que conoces la respuesta (revisa un post anterior Los no tan nuevos principios de la guerra).
  2. Las razones correctas: después de lo anterior pregúntate ¿la decisión trae beneficio personal o sirve el bien superior? Nuevamente, si sigues leyendo este post, sabes que el bien superior es la Institución. Aquí entra la distinción entre “servir al Ejército o servirse del Ejército” y es donde se producen los mayores fallos (revisa el post anterior ¿Qué tan valiente eres?).

Sin duda, leerlo (y escribirlo) resulta simple, pero ¿cómo abordarlo en el día a día? Epicteto[2], uno de los padres del estoicismo, nos cuenta de una oportunidad en que robaron de su casa una lámpara. Reflexionando para controlar su irá inicial, llego a la conclusión que lo mejor es asumir la perdida y evitar un nuevo hurto comprando una lampara de menor valor que cumpliese la misma finalidad, ya que sería imposible ganarle en vivacidad a un ladrón, pero este ladrón, que consiguió una lámpara de alto valor perdió mucho más que él, en la transacción perdió su integridad y su honor.  Es decir, cada decisión que tomamos requiere del cuestionamiento sobre lo correcto e incorrecto y sobre a quién beneficia.

En resumen, si violas tu código de conducta personal, las normas básicas de decencia que deberían guiar tu vida, pierdes el respeto de todos quienes te rodean, especialmente de los que te siguen. Sin honor ningún éxito personal es duradero, deshonras al país, a tú unidad, a tú familia, a ti mismo y el legado y liderazgo que has formado se destruye inmediatamente. Tú sabes lo que es correcto, solo que en muchas oportunidades es muy difícil hacer lo correcto. Como dice McRaven: “Es difícil porque deberás admitir que has fallado. Es difícil porque la decisión correcta afectará a tus amigos y/o camaradas. Es difícil porque no te beneficiará personalmente hacer lo correcto. Y como es difícil es parte de ser líder”. Cómo abordar esta dificultad y “Vivir con honor o morir con gloria” será el tema central del próximo post.

[1] McRaven, William H. (2023) The wisdom of the bullfrog: Leadership made simple (but not easy). Ed. Grand Central, Nueva York.

[2] Pigliucci, Massimo (2018) Como ser un Estoico: Utilizar la filosofía antigua para vivir en una era moderna. Ed. Planeta S.A, Barcelona.

 Fuente de la imagen: Cuenta de Instagram del Ejército de Chile (https://www.instagram.com/p/CnnN50cqUOW/)

10 thoughts on “Honor

  1. Excelente artículo mi Crl, entretenido e interesante…..cómo le comenté, un gran obstáculo de nuestros líderes hoy en día, es la niebla que que les produce su ego….lo que incide directamente en la tropa….lo contumaz, es que sabiendo, continúan.

    1. Muchas gracias por tu comentario, este espacio de reflexión es exactamente para generar discusión y cada día evitemos estos vicios. Viene un post que trata de este tema en lo específico. Un fuerte abrazo y te desafío a que nos envíes tu publicación al respecto.

  2. Muy buen artículo mi Coronel… una excelente lectura para los que estamos partiento en la vida militar

  3. Muchas gracias por tu comentario Matías, esperamos ser un aporte en lo que podamos. Atrévete a ser un ArmaMentista y publica con nosotros!! El cambio empieza ahora!!

  4. Muy interesante mi crl, además de decir que me siento muy identificada con lo que dice. Es muy difícil mantener una conducta de honor, sobretodo cuando otras personas recurren al “camino fácil” con mejores resultados. Además destacar la importancia mantenernos firmes en nuestros ideales, porque es fácil caer en conductas no éticas cuando conocemos camaradas cercanos que se ven beneficiados

    1. Interesante mi crl, el honor base fundamental para los integrante de nuestra institución.

      1. Así es Rodrigo, base fundamental para todo Chileno y particularmente para quienes vestimos uniforme. Un fuerte abrazo

  5. Muchas gracias por tu comentario Catrala!! Estoy totalmente de acuerdo, es dificilísimo, pero vale la pena el esfuerzo diario de intentarlo y hacerlo. Además debemos evitar la actitud de “mirarse siempre los pies”, de hecho ese será el titulo del próximo post y te invito a que publiques nuevamente con nosotros. Saludos!!

  6. Robusto su Artículo Mi Coronel.

    ” Código de Honor de Cadete Militar Chileno;

    Digno de Confianza y juvenil aprendizaje en el caminar militar; Ejemplo y Esmero cuando sea Comandante de Personas; Experimentado y Sabiduria en su actuar cuando ostente el status en La República un General; Mirar e Camino recorrido y avanzando con vista al Horizonte – Moriré siendo un digno – leal -austero y respetado Retirado del Servicio Activo – un ad eternum Reservista Militar..”
    ( Giovanni Meirone Luchsinger )

    Soy Ex Cadete de una Distinguida y Bicentenaria Academia Militar – Mi deber es ser Su Embajador en este plano y en la adversidad – como ordenó Mi Teniente Cruz Martínez en la Sierra Peruana – ¡ USTED NO SE RINDE – ¡ JAMÁS !

    ENSEÑANZAS en Mi Escuela Militar – hace 31 años ya..

    Un respetuoso abrazo Mi Coronel

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